FUNGA FEST | EL BOSQUE TAMBIÉN HACE RUIDO
Hongos, bosque, ciencia, arte y música se encontraron durante tres jornadas en una nueva edición del Funga Festival, un espacio que volvió a juntar conocimiento y cultura independiente en La Araucanía.

Hay festivales que nacen desde una disciplina y terminan encontrando otras rutas. El Funga Festival hace justamente eso. Parte en el Reino Fungi, se mete en el bosque, pasa por la ciencia, la educación, la gastronomía y los oficios, y termina inevitablemente encontrándose con la música y quienes hacen cultura desde el territorio.
Entre el 12 y el 14 de junio, Padre Las Casas y Temuco fueron escenario de una nueva edición de este encuentro, que tuvo sus primeras jornadas en el Centro Cultural de Padre Las Casas y cerró su programación en La Franquicia, en Temuco. Durante esos días hubo talleres, charlas, actividades educativas, feria de emprendimientos, excursiones y espacios dedicados a conocer el mundo fungi desde distintas perspectivas.
El punto interesante está precisamente en esa mezcla. El Funga Fest no plantea los hongos como una curiosidad aislada, sino como una entrada para hablar de biodiversidad, bosques, alimentación, territorio y las relaciones que sostienen los ecosistemas. Y cuando esa conversación sale de la sala y se encuentra con artistas, músicos, fotógrafos, cocineros, recolectores y emprendedores, aparece algo bastante más grande que una actividad de divulgación.
La historia del festival ya viene construyéndose desde hace algunos años. Sus primeras ediciones incorporaron excursiones, charlas científicas, talleres, gastronomía, emprendimientos y música local, ampliando progresivamente una propuesta que encontró en la escena independiente un aliado natural.
En versiones anteriores han pasado por su programación sonidos ligados al rock, metal, punk, psicodelia, doom, stoner, grunge, rap y otras expresiones de la música alternativa regional.
En 2026 esa conexión volvió a estar presente. Porque la escena musical de La Araucanía también se construye en estos espacios. No todo ocurre en los grandes escenarios ni en los circuitos habituales. Hay bandas, proyectos solistas, productores, fotógrafos, gestores y espacios que levantan fechas desde abajo, muchas veces mezclando disciplinas y armando comunidad alrededor de ellas.
Ahí el Funga Festival tiene algo que decir.
La idea de red aparece por todas partes. Los hongos construyen redes bajo el suelo y nosotros hacemos algo parecido sobre él. Nos juntamos, compartimos equipos, prestamos escenarios, difundimos fechas, armamos ferias, hacemos registros, producimos festivales y sostenemos proyectos que difícilmente existirían de manera aislada.
Quizás por eso la música funciona tan bien dentro de este encuentro. El rock, el punk, el metal y las distintas expresiones de la escena independiente también tienen una relación profunda con el territorio. Hay una manera de producir, organizar y encontrarse que ocurre fuera de los grandes circuitos y que depende, en buena medida, de la colaboración entre personas y proyectos.
El Funga Fest vuelve a poner esa red en movimiento. Ciencia y cultura dejan de caminar por carriles separados y se encuentran en un mismo lugar. El bosque aparece como territorio de aprendizaje, pero también como inspiración, escenario y materia para imaginar nuevas formas de relacionarnos con nuestro entorno.
Para quienes seguimos la escena musical de La Araucanía, estos encuentros importan porque amplían el mapa. Aparecen nuevos públicos, nuevos espacios y nuevas posibilidades para que las bandas circulen y encuentren otros lugares donde hacer sonar sus canciones.
Al final, quizás el concepto fungi sirve también para entender cómo se mueve la cultura independiente. Nada crece completamente solo. Hay raíces, conexiones, intercambio y una cantidad enorme de trabajo que ocurre lejos de los focos.
El Funga Fest terminó, pero la red sigue ahí.
Debajo del bosque, los hongos continúan haciendo su trabajo.
Y arriba, mientras tanto, las bandas siguen enchufando los amplificadores.
En 2026 esa conexión volvió a estar presente. Porque la escena musical de La Araucanía también se construye en estos espacios. No todo ocurre en los grandes escenarios ni en los circuitos habituales. Hay bandas, proyectos solistas, productores, fotógrafos, gestores y espacios que levantan fechas desde abajo, muchas veces mezclando disciplinas y armando comunidad alrededor de ellas.
Ahí el Funga Festival tiene algo que decir.
La idea de red aparece por todas partes. Los hongos construyen redes bajo el suelo y nosotros hacemos algo parecido sobre él. Nos juntamos, compartimos equipos, prestamos escenarios, difundimos fechas, armamos ferias, hacemos registros, producimos festivales y sostenemos proyectos que difícilmente existirían de manera aislada.
FUNGA FEST | EL BOSQUE TAMBIÉN HACE RUIDO
FUNGA FEST | EL BOSQUE TAMBIÉN HACE RUIDO






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