APOL | Años de rock y amistad en la escena temuquense.
Actualizado: 23 sept
APOL lleva años construyendo su historia en la escena rock local, manteniéndose activa, creando nuevas canciones y compartiendo escenarios con bandas y públicos diversos. Entre el stoner, el metal y otras influencias que atraviesan su sonido, la banda continúa avanzando a su propio ritmo, sostenida por la amistad, el trabajo colectivo y las ganas de seguir tocando.

Hay bandas que terminan convirtiéndose en parte del paisaje musical de una ciudad. APOL lleva años construyendo ese lugar en Temuco, atravesando distintas etapas, compartiendo escenarios con otras agrupaciones y manteniendo una idea sencilla que aparece una y otra vez en su historia: tocar porque les gusta y seguir estando donde haya música.
La formación que conversó con Grítalo después de su presentación en Espacio 414 está integrada por Nico en batería, Carlos “Cartol” en voz, Javier (bajo) y Jaime (guitarra) en guitarras. Para ellos, tocar en este espacio fue una experiencia positiva, especialmente por las condiciones técnicas del escenario y el trabajo realizado con los retornos. Es un detalle que muchas veces queda fuera de la fotografía de una tocata, pero que para los músicos marca una diferencia importante. Cuando quienes están arriba del escenario pueden escucharse, la experiencia completa mejora.
La recepción del público también fue parte de la jornada.
APOL valora especialmente encontrarse con personas que quizás no conocían su música y compartir escenario con bandas de estilos diferentes. La diversidad dentro de una fecha es parte de lo que entienden como movimiento de escena.
Uno de los trabajos que marcó una etapa reciente de la banda fue la producción de una de sus canciones junto a Miguel de Ragnarock y Cristian Mardones. La batería fue registrada en Estudio Gabelo, en Santiago, mientras que guitarras, bajos y voces fueron trabajados en Temuco con Miguel de Ragnarock, quien además estuvo a cargo de la mezcla. El resultado llegó hasta Radio Futuro, algo que la banda recibió con entusiasmo, especialmente porque la canción consiguió funcionar dentro de un formato radial sin perder su identidad rockera.
El tema aborda problemáticas sociales y particularmente el abuso y sus consecuencias en distintas edades y géneros.
A esto se sumó un videoclip cuyo lanzamiento realizaron en la Cantina del Diablo junto a amigos y colaboradores. Para APOL, todo ese proceso significó una experiencia importante y una oportunidad para mostrar su trabajo fuera del circuito habitual.
Actualmente la banda continúa avanzando en nuevos proyectos. Uno de ellos es Presente, Pasado y Futuro, una propuesta que reúne distintas etapas de su historia. El material incorpora una canción del primer EP, una composición vinculada al presente y un tema inédito que todavía no ha sido registrado en estudio.
La propuesta también tiene una dimensión audiovisual. Una de las canciones fue registrada en vivo con producción de Miguel de Vagnarock, permitiendo mostrar cómo funciona APOL sobre el escenario. Para la banda, ese registro tiene un valor especial porque permite comprobar que la energía de las canciones también puede trasladarse al directo.
Definir una sola canción para explicar qué es APOL tampoco resulta sencillo. Entre sus integrantes reconocen una raíz ligada al stoner rock, pero sus influencias se extienden hacia el thrash, el metal y otros estilos que forman parte de sus escuchas. Esa mezcla aparece en una propuesta que busca conservar una identidad propia sin encerrarse en una sola fórmula.
Hay otro elemento que para APOL tiene un peso especial: la relación con quienes siguen a la banda. Durante la conversación recuerdan con particular entusiasmo haber visto a una persona usando una polera de APOL en el público. Para ellos, ese gesto tiene un significado concreto. Una banda local también se construye cuando alguien decide llevar su polera, comprar un disco, asistir a sus presentaciones o recomendar su música.
En ese sentido, la relación con otras bandas de Temuco ha sido fundamental.
Algunos de sus integrantes participan o han participado en otros proyectos musicales, lo que genera un intercambio permanente de experiencias. Las amistades construidas durante años dentro de la escena terminan influyendo en la composición, los ensayos y también en la puesta en escena.
Jaime explica que tocar en proyectos diferentes le permite asumir otros roles y experimentar con distintas formas de interpretar. Cada banda tiene su propia identidad y eso obliga a buscar recursos diferentes. Esa experiencia termina alimentando también el trabajo de APOL.
La historia compartida entre sus integrantes facilita además la construcción de la banda. Cuando llegó el momento de incorporar un guitarrista, no fue necesario hacer audiciones. Ya existía una relación de amistad, conocimiento musical y confianza. La elección fue directa.
Esa cercanía también aparece cuando hablan de cómo convocar más público a las tocatas. Para APOL es importante trabajar la difusión, generar buenos afiches, comunicar una propuesta clara y abrir espacios para que las personas conozcan música nueva. Pero también consideran fundamental el compañerismo que se genera entre las propias bandas y el público.
Una tocata puede convertirse en el lugar donde aparecen nuevas amistades, nuevos seguidores y nuevas colaboraciones. La escena crece cuando las bandas se acompañan y cuando quienes asisten tienen razones para volver.
La autenticidad también aparece como una idea recurrente. Para APOL, cada banda debe buscar su propia manera de hacer las cosas y evitar copiar fórmulas. La identidad se construye tocando, experimentando y acumulando experiencia.
Después de años vinculados a la música en Temuco, esa experiencia forma parte de su manera de entender el rock. Hay nombres, escenarios, amistades y proyectos que se cruzan a lo largo del tiempo. La escena funciona también como una red de relaciones que permite que las bandas sigan apareciendo, colaborando y encontrándose.
APOL continúa activo y disponible para tocar. Su música puede encontrarse en Spotify, YouTube, YouTube Music y otras plataformas de streaming, además de sus redes sociales. La banda también mantiene una agenda de presentaciones y proyectos en desarrollo.
Su mensaje hacia quienes los han acompañado durante estos años es sencillo: agradecimiento. A quienes han confiado en su música, a quienes han ido a las tocatas, a quienes han usado sus poleras y a las bandas amigas con las que han compartido escenarios.
Y hay algo que dejan claro al final de la conversación. APOL quiere seguir tocando. Donde aparezca un escenario y exista la posibilidad de hacer música, ahí estarán.
La entrevista fue realizada por Maximiliam Romero, de TodoYo Producciones, colaborador fundamental de Grítalo Magazine para nuestra cobertura en terreno. Su trabajo nos permite estar presentes en los espacios donde ocurre la música, conversar directamente con las bandas y registrar parte de una escena que se construye tocata tras tocata.
APOL es parte de esa historia. Y todavía tiene canciones por tocar.
APOL | Años de rock y amistad en la escena temuquense.






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