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ARIEL THE DUNGEON MASTER | Arquitecto de ruido, cronista de alma y paladín de lo local.

Entre festivales autogestionados, escenarios incendiados y palabras afiladas, Ariel The Dungeon Master sostuvo una columna que hizo del ruido un acto de memoria colectiva, visibilizando a las bandas locales desde la trinchera del hacer y no desde la comodidad de la opinión.


Ariel The Dungeon Master

Hay personas que hacen ruido y hay quienes le ponen sentido al ruido. Ariel the Dungeon Master pertenece sin duda a la segunda categoría. Su columna Hablemos Ruido no fue solo una crónica de bandas: fue un ecosistema de reconocimiento, un espacio editorial donde la escena local encontró una voz que hablaba de frente, con rigor y afecto, elevando el trabajo de las bandas locales al lugar que merece entre nosotros.


Ariel no llega de afuera. Su relación con la música y la cultura es total, dirige Stoned Ape Producciones, la fuerza organizadora detrás de eventos que hoy son hitos del circuito independiente.


como Stoner Haze y Funga Fest, dos festivales donde lo alternativo se transforma en experiencia colectiva, donde los subgéneros encuentran público y sentido sin concesiones. En reposts y anuncios en Instagram vinculados a Stoner Haze se ve claramente esa energía de comunidad emergente, artistas unidos bajo un mismo pulso y una estética nerviosa y honesta. 


Como si llevar una productora y una pluma crítica no fuera suficiente carga, Ariel es además vocalista de MindFlayer Fuzz, una banda que encarna ese ethos de impulso DIY que respira la escena. Cada historia, cada publicación, cada reel donde se ve al grupo en acción, entre ensayos, microconciertos y momentos de camaradería, narra una misma historia la de una música hecha desde adentro, sin filtros, con garra y autenticidad.


Esa autenticidad es también la que trae a Hablemos Ruido. Cada columna fue un mapa de territorio cultural, un reconocimiento explícito de que las bandas locales no son mero relleno.


Esa autenticidad es también la que trae a Hablemos Ruido. Cada columna fue un mapa de territorio cultural, un reconocimiento explícito de que las bandas locales no son mero relleno.


Son agentes de cambio, creadores de significado. Ariel no se contentó con reseñar, contextualizó, valoró, explicó y, sobre todo, catapultó a artistas de nuestra escena al diálogo que merecen.


Revivir sus posts de IG, invitaciones a festivales, fotos de ensayo, capturas de la vibra de los shows, breves perfiles de bandas, momentos de celebración con amigos músicos, es comprender cómo una cuenta personal puede convertirse en archivo vivo de una cultura regional en movimiento. Es entender que su escritura fue parte de una conversación permanente con quienes hacen música aquí y ahora, no como comentarista externo, sino como protagonista atento y comprometido.


Por eso decimos:

Gracias, Ariel the Dungeon Master.

Por tu mirada incisiva, tu constancia periodística, tu energía organizativa y tu voz colectiva. Gracias por sostener Hablemos Ruido no como un mero espacio de opinión, sino como un foro de reconocimiento y memoria, donde la música local fue tratada, y se trató, con el respeto, la pasión y la intensidad que merece.

La escena suena más fuerte porque tú la narraste. Y cuando la historia se cuenta con verdad, el ruido deja de ser ruido, se vuelve historia compartida.


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